Garzón nos acaba de recordar algo que Gigante no puede olvidar
Hay obras que construyen infraestructura y hay otras que, además, cambian la manera en que un municipio se ve a sí mismo y cómo lo ven quienes llegan de afuera. Lo que acaba de ocurrir con la renovación del Parque Simón Bolívar de Garzón es una muestra de ello.
Después de más de dos décadas sin una intervención de gran magnitud, Garzón renovó uno de sus espacios más representativos. La obra transformó más de 10.000 metros cuadrados, incorporó nuevas zonas verdes, mobiliario urbano, senderos accesibles, iluminación y un nuevo espacio frente a la Catedral San Miguel Arcángel. La inversión destinada al parque fue de $4.665 millones y la intervención fue acompañada por la iluminación arquitectónica del templo.
Más allá de los recursos invertidos o del diseño, hay algo que me parece todavía más importante: Garzón entendió que el espacio público también comunica. Un parque puede ser un lugar para sentarse, caminar o encontrarse, pero también puede convertirse en la primera imagen que recibe un visitante y en una carta de........
