Aquí todo puede esperar, menos la gente
En el Huila nos hemos acostumbrado a esperar. Esperar una carretera que no llega, una obra que no termina, un trámite que no avanza, una respuesta que nunca llega o una solución que se anuncia, pero que siempre parece estar un poco más adelante.Para una administración, aplazar puede significar mover una fecha en un cronograma, esperar un trámite, conseguir un recurso o completar un proceso. Para un ciudadano, en cambio, puede significar otro mes, otro año o incluso varios años viviendo con el mismo problema. Y ahí está una de las grandes diferencias entre la lógica de una oficina pública y la realidad de la gente.
Una vía en mal estado no es solamente una obra pendiente. Es el campesino que tiene dificultades para sacar su cosecha, el estudiante que debe recorrer un camino complicado para llegar a........
