La geografía invisible de los bloqueos
Después de tres semanas de conflictos sociales y políticos, y analizando las zonas de cada punto de bloqueo, se revela que detrás de las demandas sociales hay una superposición de economías legales, informales e ilegales que disputan el control del territorio boliviano.
El mapa de transitabilidad de la ABC difundido durante los recientes conflictos muestra decenas de puntos rojos atravesando el país. A primera vista parecen simples bloqueos sociales. Pero observados con detenimiento pueden revelar algo mucho más profundo: una nueva cartografía del poder en Bolivia.
Los puntos críticos no aparecen al azar. Muchos coinciden con corredores históricos de circulación de mercancías, zonas extractivas, territorios de economías informales y rutas donde confluyen narcotráfico, contrabando, minería aurífera y estructuras corporativas locales. El conflicto boliviano dejó hace tiempo de ser únicamente una disputa ideológica entre izquierda y derecha o entre movimientos sociales y Estado. Hoy expresa también una competencia territorial entre múltiples economías que buscan controlar rutas, rentas y capacidad de presión política.
La vieja narrativa de lo nacional-popular resulta insuficiente para explicar esta realidad. Durante décadas Bolivia interpretó sus crisis desde sujetos sociales más definidos, obreros, campesinos e indígenas contra burguesías y élites que controlaban históricamente el aparato estatal.
Pero el país cambió profundamente. El debilitamiento del trabajo asalariado formal, la expansión de economías informales, el auge del extractivismo y la creciente penetración de capitales ilegales transformaron el mapa social y territorial. En ese nuevo escenario, conviven una mayoría de trabajadores asalariados y semiasalariados informales con una diversidad de pequeños y grandes propietarios que siguen agremiándose como trabajadores y/o campesinos.
Asimismo, las economías legales, informales e ilegales dejaron de estar separadas, más bien se superponen y se retroalimentan y los territorios (departamentos, ciudades y comunidades) van definiendo su perfil socioeconómico, sus protagonistas y el poder para imponer sus intereses.
El Chapare: control territorial y economía excedentaria
El Chapare tiene una estructura sindical sólida, un territorio de fuerte identidad política y una economía agrícola compleja donde conviven pequeños productores, transportistas, comerciantes y circuitos excedentarios de coca.........
