Cuestiones que el bloqueo deja al desnudo
La eficacia del bloqueo de rutas en la política contemporánea de Bolivia, como principal instrumento de máxima presión social, ha dependido de que se lo emplee bajo una dirección centralizada, en defensa de intereses de país vinculados con la preservación del orden democrático y en lo posible con alcance nacional.
Al menos así lo prueba la historia desde noviembre de 1979, cuando la articulación obrero-campesina con la movilización de sectores urbanos desbarató en dos semanas la dictadura militar que se había instalado con extrema violencia a principios de ese mes. Otros momentos relevantes de la aplicación de esa fórmula de protesta y resistencia colectiva, siempre con rasgos particulares, se dieron por ejemplo durante las “guerras” del agua (enero-abril de 2000) y del gas (septiembre-octubre de 2003) o en ocasión de la crisis político-electoral de 2019 (octubre-noviembre).
La experiencia actual, que se vive/sufre desde el pasado 1 de mayo, difiere en buena medida de las mencionadas.
En un tiempo de evidente carencia de organizaciones políticas estructuradas, hoy son más bien algunas de carácter sindical las que pretenden, en nombre incluso de amorfos “movimientos sociales”, asumir el control de la dirección política nacional en “representación del pueblo”, pero además en franco desconocimiento de la institucionalidad democrática.
En ese cuadro, la Central Obrera Boliviana (COB) y la Confederación Sindical Única de........
