Alcalde cosmético
Cuando finalmente salga de la función pública en las próximas semanas, Iván Arias podrá abrir un salón de belleza y le irá muy bien porque ha adquirido enorme experiencia en estos cinco años en que convirtió a la alcaldía del municipio de La Paz en una empresa pública de maquillaje.
No solamente se dedicó a maquillar parques y avenidas, sino que maquilló también sospechosos contratos sin licitación. No se explica de otra manera que haya gastado tanto en obras inútiles como el repavimentado de la calle 21 de Calacoto y de la avenida Ballivián, el desarreglo de la plaza Abaroa (incluyendo “árboles” de cemento), de la plaza Isabel la Católica, de la plaza Bolivia, y de otras que no requerían de cirugía estética, al igual que varios parques infantiles en diferentes barrios de la ciudad, con mucha pintura turquesa y alguna que otra mejora de poca monta, pero mucho gasto. El ejemplo más reciente de malgasto (y probable diezmo) son las luminarias con focos LED en las principales avenidas, mientras hay calles paralelas y barrios que no tienen iluminación de ninguna clase.
Ojalá hubiera elecciones municipales cada año, porque así no tendríamos que esperar cinco años para que el alcalde se ponga las pilas y termine a último minuto lo que el anterior burgomaestre comenzó: la avenida La Paz. Sólo en los últimos tres meses se ha visto movimiento allí, aunque cada año para las fiestas de julio, el alcalde “inauguraba” con fanfarria la misma obra sin avances.
Sin lógica alguna y con una incomodidad enorme para los vecinos, mantuvo intransitable durante dos años la calle Abdón Saavedra, y cerró la avenida del Poeta durante ocho meses alegando sifonamientos, pero sin que viéramos maquinaria o personal realizando algún trabajo hasta…hasta que se acercaron las elecciones del domingo 22 de marzo. Recién metió centenares de trabajadores e inauguró sin completar la obra gruesa que une la avenida del Poeta con la avenida La Paz hasta la calle 0 de Obrajes. Quedará como testimonio de su inoperancia e incapacidad el esqueleto de cemento de un puente en Aranjuez que carece de sentido y que no podrá terminarse. Por supuesto, tendrá excusas, siempre tiene excusas.
Han sido cinco años de tugurización de La Paz. Las plazas, las estaciones de teleférico y otros espacios........
