Esa minuciosa y sublime contemplación
Según las crónicas, J. Sebastián Bach anduvo a pie trescientos cincuenta kilómetros para escuchar a Buxtehude. ¿Cómo no vamos a acercarnos a Estella para escuchar una de las más originales y prodigiosas partituras del gran organista admirado por el mismísimo Bach?. Buxtehude aparece en la ciudad sueca de Helsinbrog, y luego al órgano de Elsinor, Dinamarca, la ciudad de Hamlet. Pero sienta cátedra en Lubeck; gana la plaza de organista, uno de cuyos requisitos es casarse con la hija de su predecesor. Él mismo pondría ese requisito a su sucesor. Händel y Bach declinarán esa sucesión, inhibidos por los dudosos atractivos de Anna Margreta Buxtehude. No sé si esto será cierto, nos lo cuenta con mucha gracia el profesor Arnau (Música e Historia. U.Valencia 1988).
En cualquier caso, en ese ambiente de raras oposiciones a organista, surge la........
