Cuando el progreso olvida a la persona
A lo largo de la historia contemporánea, la doctrina social de la Iglesia ha ofrecido una lectura profunda y anticipatoria de los grandes cambios sociales, económicos y tecnológicos, situando siempre en el centro a la persona humana. Ya León XIII, en Rerum Novarum, supo interpretar las transformaciones de la primera revolución industrial y advirtió que la economía no podía desligarse de la dignidad del trabajador. Más adelante, Juan XXIII, en Pacem in Terris, recordó que la paz auténtica solo puede........
