Un día en el Parlamento de Navarra
El 25 de junio asistimos al Pleno del Parlamento de Navarra. El motivo era importante, se debatía y votaba la modificación de la Ley Foral del Derecho a la Vivienda para garantizar que las viviendas protegidas sometidas hasta ahora a plazos de descalificación mantengan de forma indefinida su carácter protegido.
Y, no sé bien por qué, mientas transcurría la sesión, no podía quitarme de la cabeza una vieja película de los Hermanos Marx: Un día en las carreras.
Quizá fuera porque, igual que en aquella película, había quienes estaban empeñados en convertir un bien colectivo en un negocio privado. Quizá porque en ambos escenarios aparecían personajes elegantemente vestidos, perfectamente educados y extraordinariamente preocupados por el interés general… siempre que ese interés general coincidiera exactamente con sus intereses particulares. Quizá porque, tanto en la película como en el Parlamento, los verdaderos protagonistas eran personas corrientes que simplemente trataban de defender algo tan elemental como un derecho.
En la película de los Marx, los villanos pretenden quedarse con un sanatorio para hacer negocio. En la sesión del Parlamento del día 25, algunos parecían lamentar profundamente que miles de viviendas protegidas no puedan acabar convirtiéndose tarde o temprano en mercancía especulativa. Cambian los decorados, cambian los trajes, pero el argumento resulta sospechosamente........
