El espejismo industrial
El artículo del consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, “Acelerar los trámites administrativos para ser más competitivos”, en el que se ensalza la llegada de grandes inversiones industriales a Navarra, dibuja un relato tan optimista como incompleto. Bajo la apariencia de éxito institucional y eficacia administrativa se esconde una visión profundamente unilateral de la economía, en la que las necesidades de las grandes empresas se sitúan en el centro, mientras se relegan cuestiones esenciales como el contexto global de crisis, la calidad del empleo o la propia democracia económica.
El punto de partida ya resulta revelador: “las empresas quieren certidumbre y plazos cortos”. Pero ¿qué hay de lo que quieren –o necesitan– las clases trabajadoras, las comunidades locales o el medio ambiente? La política industrial que se describe está orientada casi exclusivamente a reducir obstáculos para la inversión privada, convirtiendo a las instituciones públicas en facilitadoras de intereses corporativos. La llamada ventanilla única no es tanto una herramienta de eficiencia al servicio del bien común como un símbolo de una administración que se adapta a las exigencias empresariales sin cuestionarlas.
Se presenta como un........
