Disforia política
Aquel hombre estaba acostumbrado a las traiciones. Algunas le cortaron la respiración, como cuando sueñas con algo oscuro. Otras las intuyó, pero las rebajó como quien echa agua a un Jack Daniels centenario . Pero esta era diferente. Tanto que hizo suya aquella frase que se inspiró en la traición del hijo de César, ¿Tú, también, Bruto, hijo mío?
Porque ahora era un hombre cercano, íntimo, alguien de quien llegó a decir que era más divertido mear con él que a solas; quien........
