A degüello
El otro día, en Las Vegas, esa ciudad del vicio donde todo límite es un desafío, se celebraron los Enhanced Games, los Juegos Olímpicos de los esteroides ajenos a todas las leyes del deporte, la competición y la salud. Porque allí, lo que se premiaba era ir dopado hasta las trancas.
No sé por qué asocié esta exaltación del dopaje salvaje con la imputación de Zapatero. Ya saben, tráfico de influencias, viajes, joyas y mucha contundencia indiciaria. Luego se animó el juez........
