Ceuta, comprensión de ida y vuelta
He permanecido el verano alejado de la puntillosa actualidad y ahora septiembre nos presenta los bosques adelantados en sus ocres, los campos amarilleados al extremo nunca visto y la humanidad también fragmentada en exceso.
Los septiembres acostumbran a volvernos a acercar a un mundo confrontado y dividido, pero en esta ocasión Ceuta ha acentuado esa confrontación. Volcados ya plenamente en el problema, seguimos sin ver sobre la tez morena de esos jóvenes que vagabundean por la ciudad autónoma la sola palabra de “expulsión”, igual también quepa el vocablo “solidaridad”, o por qué no, los menos utilizados de “misericordia” o “compasión”. Los jóvenes que deambulan por ese recalentado asfalto quizás no sean ángeles alados, pero sí merecen un mínimo de humanidad, no sólo la........
