Estado global de confusión
Quizá a Navarra no haya llegado aún. O al menos el día a día de esta comunidad parece seguir gozando de una estabilidad muy alejada de los avatares nebulosos por los que navega el mundo. Quizá solo sea una percepción. Y quizá esté bien que dudemos de esta normalidad en medio de un día a día en que lo mismo se anuncia la destrucción en horas de una civilización milenaria entera que se abren procesos de diálogo y negociación, aunque ninguno parece llegar a buen puerto.
Los hechos muestran una crisis y un estado de confusión globales. Cada vez que suenan los tambores de guerra, comienza el baile y el alza de los precio de los combustibles y de la energía, las emisiones de gases de efecto invernadero cuyo origen fundamental está en esos........
