Leer o no leer
Como bibliotecaria que soy, observo todos los días con satisfacción cómo lectoras y lectores de todas las edades y condición entran a este espacio sagrado para llevarse libros a sus casas. La mirada que observo en sus rostros cuando por fin tienen entre las manos ese objeto mágico lleno de hormigas quietas que guardan secretos, aventuras, conocimiento, relatos de otras vidas tan diferentes de las nuestras y a la vez tan parecidas… esa mirada, digo, no tiene precio.
Es la promesa de unos minutos extra en nuestras........
