Testimonio de gran humanidad
María Jauregi Lasa, hija de Juan Mari Jauregi, asesinado por ETA el 29 de julio de 2000, ha hecho públicas unas reflexiones con motivo del aniversario del asesinato de su padre. Por su calado merece la pena divulgarlas todo lo posible, al menos lo esencial. Bajo el título La reintegración (resocialización) no es impunidad, valores como la justicia, la memoria o la reintegración social son desgranados desde la experiencia como hija de una víctima del terrorismo.
La reflexión recuerda que no es un ejercicio teórico, sino marcado por la ausencia irremplazable de por vida: hay heridas que nunca cicatrizan porque el dolor no llega a desaparecer nunca en sus seres más cercanos. Y de ahí pasa a centrarse en el terreno de la justicia: “A menudo escucho que el tercer grado, el artículo 100.2 o los procesos restaurativos son privilegios, formas de impunidad o incluso amnistías encubiertas. Nada de esto se corresponde con la realidad”. María Jauregi aclara que el tercer grado y el artículo 100.2 no anulan la condena ni eliminan los delitos; tampoco eximen de responsabilidad. Son instrumentos jurídicos........
