Obras en la Cuatropea de Tafalla
Vamos a ver, Oskar. Quería compartir contigo estas reflexiones no solo como tafallesa, sino también como exconcejala de Geroa Bai, en un diálogo con quien hoy continúa esa responsabilidad como concejal de la coalición en el Ayuntamiento de Tafalla, sobre la obra que el alcalde, acompañado por el concejal de Urbanismo, presentó en el Kulturgune hace unas semanas.
El proyecto persigue, en principio, dos objetivos: mejorar la accesibilidad desde la zona de Recoletas hacia la parte oeste de Tafalla y actuar sobre las zonas deterioradas de los muros situados a ambos lados del inicio de la avenida de Estella.
Antes de entrar en el proyecto, merece la pena recordar brevemente cómo nació ese espacio. Históricamente, Tafalla se asentó sobre las últimas elevaciones existentes entre el cauce del Cidacos, al este, y el barranco del Ábaco, al oeste, antes de dar paso a la llanura donde se encuentra Olite-Erri Berri.
Desde el cerro de Santa Lucía el terreno desciende entre ambos valles hasta el antiguo Santo Hospital. Sobre esa topografía se levantó la ciudad amurallada, orientada hacia la vertiente sureste, más protegida de los vientos dominantes y mejor soleada.
Cuando la ciudad salta su cerco de piedra, apoyándose en ella e unos casos o derribándola en otros, a finales del siglo XVIII o comienzos del XIX, aquella ladera que descendía desde el Portal Nuevo hacia el sur impedía la comunicación entre el parte este y la oeste de la ciudad. La solución fue tan sencilla en su planteamiento como extraordinariamente valiente para la época: cortar la ladera para abrir un paso entre ambas........
