A Pamplona le toca la bola blanca
A Iruña le ha tocado la bola blanca. La elección de Pamplona como ciudad para acoger la gala de los Premios Goya 2027, el próximo 6 de febrero en el Navarra Arena, es un hito que supone el reconocimiento a lo que ha sido y es el cine en Navarra, pero sobre todo debería suponer, como lo aventuran desde el Gobierno y el Ayuntamiento, un fuerte impulso al sector cultural local, especialmente al cinematógrafico, pero también al resto. Porque la cultura no se alimenta de grandes citas, sino del trabajo continuo, del que saben mucho los y las creadoras navarras que firman esos pequeños proyectos que generan vida cultural todo el año. Aunque es cierto que estos grandes eventos son una manera de crear marca, de posicionarse en un mundo y un sector en el que hay que estar para existir. Y una ventana para que nuestra lengua, el euskera, y nuestra cultura se asomen al mundo.
Los Goya llegan después de que hayan pasado por Pamplona los Premios Max de las Artes Escénicas y los Premios de la Música Independiente. Cada uno con sus características, pero con el denominador común del reto que han supuesto para una ciudad pequeña como Pamplona. Conseguir que la gala llegue al norte seguro no ha sido fácil. Ya lo ha dicho el representante de la Academia, que desde que decidieron, hace casi una década, que la gala itinerara, llevaban años intentado que llegara al norte, tras pasar por Sevilla,........
