‘Pertur’, 50 años
Hay aniversarios que por la rotundidad del número de años que han pasado desde aquel “entonces” adquieren cierta especificad, y así el recuerdo se vive de una manera quizás diferente, más contundente. Incluso la nostalgia del recuerdo es más acentuada. Y es el caso. Un aciago 23 de julio de 1976 desapareció, mejor dicho te hicieron desaparecer, Eduardo Moreno Bergaretxe. Han pasado 50 años, medio siglo. Toda una vida, vida e historia. Hoy le escribo esta carta a Pertur, carta íntima reconvertida en artículo a publicar. Lo hago desde el sentimiento y el corazón, latido a latido. Espero que de una manera u otra le llegue a su ser, o a su espíritu. Estés donde estés:
Cada 23 de julio somos muchos los que nos acordamos de ti, Pertur. Y hoy lo hacemos especialmente. Sí, hoy, especialmente. Han pasado cincuenta años. Medio siglo ya de tu desaparición. Tú desapareciste y en mi caso yo estaba en la cárcel de Carabanchel. Hoy te dirijo esta carta. Léela por favor con atención y cariño. Sucede que van cayendo uno tras otro calendarios en la historia de esta nuestra Euskadi de amores y desamores, y paralelamente en las nuestras propias y particulares vivencias, nos estamos haciendo mayores pero a pesar de ello créeme, que nunca jamás olvidaremos que hubo un momento, hace ya medio siglo, en que nuestras vidas mucho más jóvenes se cruzaron intensa, inexorablemente y para siempre en uno de los cruces de la historia.
Permíteme Pertur permíteme Eduardo Moreno Bergaretxe, que te escriba estas líneas con un punto de emoción a ratos muy difícilmente contenida. Tu aita y tu ama fallecieron, los dos se fueron de este mundo sin saber ni dónde están tus restos ni qué te sucedió realmente. Cuánto dolor injusto, cuánto sufrimiento y cuántas lágrimas. Un informe hecho público por el Instituto Vasco de la Memoria fechado en 2017 asegura que nada se sabe de lo que te aconteció ese mediodía del 23 de julio. Y a partir de ese momento nada se supo de ti. Nada. Oscuridad. Hipótesis. Supuestos. Teorías. Yo personalmente y muchos más desconocemos real y ciertamente lo ocurrido. Pienso y deseo con todas mis fuerzas que algún día se esclarezca el pasado, tu pasado, porque para construir el futuro debe arrojarse luz sobre todo lo........
