La jubilación
Tenemos a los viejillos de nuestro amado templo del cortado mañanero como suricatas totalmente estiradas en pleno desierto. Hay preocupación en sus ojos. Uno de los pocos locales que, como nuestro bar, queda en la zona va a cerrar a finales de año. Su jefe se jubila y no hay quien siga sirviendo tragos. Y eso a los........
