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La traición de la tecnología

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29.04.2026

En los 90, o bien escribía a boli o pluma, o tecleaba en máquina de escribir. Entonces, tener una máquina de escribir eléctrica IBM de las de bola era ya todo un símbolo. Hoy les hablas a las personas más jóvenes de máquina de escribir de bola y éstas se preguntan qué tendrán que ver las bolas con las máquinas de escribir. Luego apareció el fax, otra máquina que ya prácticamente ha desaparecido.

Los ordenadores ya existían desde la segunda guerra mundial, pero eran máquinas que ocupaban habitaciones cuando no edificios enteros. Aparecen entonces los primeros ordenadores de tamaño más utilizable. Eran unos trastos que llevaban teclado y pantalla en un único aparato, con pantallas verdes que sólo se usaban para tratamiento de texto y poco más. Recuerdo haber metido horas en un programa llamado Wordstar, que rápidamente quedó anticuado y fue sustituido por otro llamado Wordperfect, en el que debías aprenderte códigos –control i o control c– para poner letras cursivas o negritas, y otros muchos más.

Después llegó Windows y Office, que sustituyeron todo lo anterior, y sus versiones de código abierto, Open Office, etc. También apareció la primera mensajería instantánea, el ICQ, que recuerdo haber utilizado.

Aparecen los primeros teléfonos móviles. Inicialmente sólo para coches de potentados varios, y luego también en forma de unos trastos pesados e incómodos. Comprensiblemente, con el tiempo, cuanto más pequeño el teléfono, más “chic”. Llegan los Blackberry con sus tecladitos y si lucías uno de esos, eras el rey o la reina del mambo. Y luego los smartphones con sus diversas apps. Y por fin, las redes sociales.

Al principio eran una forma de mantener un contacto continuo con amistades, hasta convertirse en lo que ahora son. Fueron por ejemplo uno de los vectores de la llamada primavera árabe, pero de la misma sirvieron para detonar el........

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