Bernardo Silva sí es una oportunidad de mercado
El Barça ha detectado que necesita a un delantero centro goleador, a un central zurdo y a un lateral que pueda jugar por ambos carriles. El diagnóstico es preciso. Lo de adquirir a Cancelo no parece difícil, al ser hombre de Mendes y al no querer volver al fútbol árabe. Sacarle al Inter a Bastoni, su central titular, será como arrancar una muela sin anestesia. Difícil y doloroso.
Pensar que se podrá fichar a Julián Álvarez, santo y seña de un Atlético con nuevo propietario, es de una ambición algo ingenua. Por más que Bastoni y Julián puedan suspirar por jugar en el Barça, su precio de salida –si es que finalmente sus respectivos clubes les ponen en el mercado– no estará al alcance de las posibilidades económicas del Barça.
En cambio, hay un tercer jugador que termina contrato, que ya ha anunciado que deja el Manchester City, que durante dos veranos consecutivos se ilusionó pensando que venía al Barça, que incluso se ofreció a venir un primer año como cedido, que vendría sin que Laporta tuviese que pagar traspaso, que va loco por terminar su carrera como culé y… ahora el Barça dice que no está por él. ¿Vio Hansi Flick el partidazo que se marcó Bernardo Silva en el decisivo City-Arsenal del domingo? Como bien dijo Guardiola en la rueda de prensa posterior, Bernando hizo de todo y todo bien.
Tuvo siempre el control del partido, del balón y de los tiempos. Igual arranca por la derecha que por la izquierda, que se pone en el pivote o que corta como último hombre. Su experiencia sería un plus extraordinario para el Barça. Y una pieza clave para cuando no está Pedri, cuando no está Lamine o en la plaza de Rashford.
Bernardo sí es una oportunidad enorme de mercado. Sería un pecado futbolístico dejarla escapar.
