¿Cómo ganar una Champions encajando a cada partido?
A pesar de todo, el Barça no perdió ante el Atlético en Champions por el árbitro. Como tampoco ganó en Liga en el Metropolitano por el colegiado. Cuando un equipo que se queda con 10, en partidos tan intensos, sufre mucho lo indecible. Le pasó a los de Simeone en Liga y a los de Flick en Europa. El 0-2 obliga a una remontada histórica para llegar a semifinales. Para lograrlo, será importante que el Barça deje la portería a cero. Parece básico, pero no es imprescindible. ¿Dónde hay que firmar para un 1-4? Y es que el Barça de Flick tiene ahí su talón de Aquiles continental. Son 19 goles en contra en 11 partidos son demasiados. Conseguir terminar un partido europeo sin encajar un gol es, de largo, la asignatura pendiente de esta temporada. Todos los rivales han marcado. Todos. En casa y fuera. En once partidos, ninguna portería a cero. Una barbaridad. Incluso jugando como local, todos los rivales han marcado. Incluso goleándoles, Olympiacos marcó uno en Montjuïc y el Newcastle anotó dos en el Camp Nou. Además, en siete de los 11 encuentros de Champions, el rival ha marcado el primer tanto del encuentro, lo que ha obligado al Barça a tener que ir a remolque. No solo el Chelsea en la noche del 3-0, marcó primero el Brujas (se adelantó tres veces), marcó primero el Eintracht en el Camp Nou, marcó primero el Copenhague en el Camp Nou, marcó primero el Slavia en Praga, marcó primero el Newcastle en la ida y la araña Julián sacó las telarañas de la portería de Joan. El año pasado no se llegó a la final por encajar siete goles en las semifinales. En esta, el sistema en Europa sigue haciendo aguas. ¿Será tarde para ponerle remedio? El martes hay una oportunidad para resarcirse.
