Triple duelo ante un Atlético especialmente exigente
En un periodo de apenas diez días se disputarán tres enfrentamientos entre los equipos dirigidos por Simeone y Hansi Flick, dos entrenadores con planteamientos claramente diferenciados. Ambos afrontarán estos partidos desde perspectivas estratégicas distintas. Para el conjunto de Flick, la prioridad es la Champions League, aunque resulta clave mantener la ventaja en Liga, donde restan 9 jornadas decisivas para intentar conquistar el campeonato por segunda temporada consecutiva. Por su parte, el equipo de Simeone ya no cuenta con opciones en la Liga, pero sí mantiene vivas sus aspiraciones europeas, con el valor añadido de disputar el partido de vuelta el día 14 en el Metropolitano, respaldado por su afición.
La lesión de Raphinha llega en un momento poco oportuno para el cuerpo técnico de Flick, que debe encontrar dentro de la plantilla un jugador capaz de asumir sus funciones. Por lógica, Rashford aparece como la primera alternativa, aunque sus características difieren notablemente: no destaca por su presión inicial ni por la continuidad en sus acciones, aunque sí aporta potencia, capacidad de desequilibrio y un excelente golpeo de balón. Otras opciones pasan por Olmo partiendo desde la banda, aportando inteligencia y juego interior, o por Fermín, aunque su rendimiento se vería condicionado por la exigencia física y de recorrido. La utilización de Ferran en esa posición facilitaría una presión más ordenada, pero reduciría la amenaza ofensiva. De forma más residual, también se contempla la opción de Roony, actuando más abierto y en una banda menos habitual.
El Atlético de Madrid, que ya cuenta con una plantilla de gran nivel, se ha visto además reforzado durante el mercado de invierno.
El último enfrentamiento ante ellos debe servir como estímulo y punto de partida, no solo de cara al próximo compromiso liguero, sino también pensando en la eliminatoria de Champions, con el objetivo claro de alcanzar las semifinales.
