El primer encuentro entre Messi y los Estopa
El reciente anuncio del acuerdo de compra de Messi de la UE Cornellà ha provocado la necesidad mediática de buscar puntos de coincidencia entre el astro argentino y la localidad del Baix Llobregat. Una de ellas ha sido encontrar el origen de una posible relación amistosa con los Estopa. Han sido los hermanos Muñoz, que siempre se han mostrado orgullosos de sus vivencias de infancia en Cornellà, los que revelaron que conocieron a Leo en el año 2005 como invitados en el programa Gol a Gol de TV3, que presentaba y dirigía un servidor en compañía de Pilar Calvo y del exfutbolista Albert Ferrer.
José y David, declarados culés de toda la vida, confesaron que se encontraron con un Messi muy apocado, de tan solo 18 años y al que costaba arrancarle dos palabras seguidas, producto de su timidez. Les puedo asegurar que no fue una entrevista sencilla. Con Estopa, con los que me unía una buena amistad, teníamos otra experiencia anterior con un futbolista del Barça, también de origen argentino, como Javier Saviola. Los habíamos juntado tres años antes en el espacio ‘L’Entorn’, que durante un par de temporadas estuvo en la parrilla de programas de la Televisió de Catalunya.
El encuentro con Estopa se produjo dentro de una situación preocupante para Messi, porque coincidió con el momento en que el joven futbolista de la cantera blaugrana justo había asomado la cabeza en el primer equipo, de una manera brillante, y se vio amenazado por un grupo de clubs de Primera División, que lo denunciaron por una presunta alineación indebida. Entre estos equipos estaban Racing de Santander, Alavés y Deportivo, con la coincidencia de estar asesorados jurídicamente por Javier Tebas. No reconocían la condición de Leo como asimilado, al proceder de las categorías inferiores del club y se oponían a que jugase, si no era como extracomunitario, cuyas plazas ya estaban ocupadas por Ronaldinho, Eto’o, Edmílson, Maxi López y Rafa Márquez.
Mientras no se resolvía el caso y para evitar una posible sanción con pérdida de puntos, el FC Barcelona decidió poner a Messi en la ‘nevera’ sin poder jugar. Algo que le llenaba de impotencia, tal como reconoció en su aparición televisiva. Por suerte, el ostracismo no se prolongó demasiado y el 26 de septiembre de 2005, gracias a una influyente gestión de Alejandro Echevarría, por aquel tiempo miembro de la directiva de Jan Laporta, Messi obtuvo de manera anticipada el pasaporte español y pudo jugar sin ningún tipo de impedimento en la Liga de Primera División.
Aquel primer contacto generó una corriente de admiración entre Messi y los Muñoz, aunque sin derivar en una reconocida amistad como las que el dúo musical ha mantenido con otros astros del Barça como Andrés Iniesta o el jugador de baloncesto Pau Gasol.
