México-86: ¡Butragueño a la Moncloa!
Cuarenta años después, la selección volverá a jugar un Mundial en México, esta vez con una selección donde solo se habla de fútbol. En el baúl de los recuerdos quedan los 45 días de la esperpéntica concentración en La Trinidad de Tlaxcala. Era la época de los primeros portátiles que solían fallar y ponían a prueba el temple de los periodistas.
Miguel Muñoz, consolidado por el 12-1 a Malta y finalista en Francia-84, hizo una planificación jerárquica en los entrenamientos donde los titulares se enfrentaban a los suplentes. El plan fue un desatino que subrayaba el papel de buenos y malos. El nulo tacto del técnico endureció las sesiones y dividió el grupo. La brusca escisión de los Carrasco, Rincón y Setién golpeó todo el torneo. Entre tanto, la Federación no cerraba el acuerdo de las primas mientras se avivaba el enfrentamiento con Antena 3 Radio que erosionó la convivencia y derivó en la expulsión de tres periodistas.
Había un futbolín, una mesa de ping-pong y una sola línea telefónica. La sensación era la de estar en un convento de clausura. Para el domingo 26 de mayo se organizó una ‘jornada de convivencia’ con la asistencia de Rocio Jurado y sin periodistas.
La diva española revolucionó el centro con su portentosa presencia. La Jurado era una gran admiradora de la mexicana Lola Beltrán, la reina de la canción ranchera. A la comida asistieron unas 150 personas: la Federación, los jugadores con sus parejas, el........
