La vieja costumbre del Medellín
Hay hábitos que se convierten en identidad. En el Deportivo Independiente Medellín existe uno que trasciende generaciones, técnicos y plantillas: la generosidad inoportuna.
Esa costumbre, casi ritual, de entregarle al rival exactamente lo que necesita en el momento preciso. No es azar. Es una marca registrada. El ejemplo más reciente es brutalmente claro. Cúcuta Deportivo, asfixiado en la zona del descenso, llegó al Atanasio Girardot con la obligación de ganar. No había margen para el empate ni para la derrota. Y el ‘Medallo’, como tantas veces, se prestó al libreto. Derrota 0-1, gol de Jaime Peralta y un triunfo vital para el equipo fronterizo que le permitió salir del fondo de la tabla del promedio. El Poderoso, nuevamente, se transformó en el benefactor involuntario de quien más lo necesitaba.
No es un caso aislado. La historia del ‘Decano’ está sembrada de estas “coincidencias”. Cuando un........
