La extradición: herramienta eficaz contra el crimen organizado
El presidente Abelardo de la Espriella ordenó la entrega a Estados Unidos de alias Mocho Olmedo, Muñeca, Araña, Pinocho y HH, respecto de quienes la Corte Suprema de Justicia, durante el anterior gobierno, había emitido concepto favorable sobre la procedencia de su extradición, pero tales permanecían suspendidos debido a su inclusión en diferentes procesos de la denominada paz total. Tres se encuentran bajo custodia y dos continúan prófugos.
Para comprender la importancia de esta decisión es necesario recordar una de las páginas más aciagas de nuestra historia. Durante los años ochenta y comienzos de los noventa, Pablo Escobar y los narcotraficantes que se autodenominaron Los Extraditables desataron una campaña de terrorismo contra el Estado y la sociedad colombiana bajo una consigna inequívoca: “Preferimos una tumba en Colombia a una cárcel en Estados Unidos”.
Magnicidios, asesinatos de jueces y funcionarios, secuestros, bombas y atentados indiscriminados tuvieron entre sus principales propósitos obligar al Estado a renunciar a la extradición. Entre las víctimas de aquella ofensiva estuvieron el ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, el magistrado Hernando Baquero Borda, el procurador Carlos Mauro Hoyos, el candidato presidencial Luis Carlos Galán y el exministro Enrique Low Murtra. A ello se sumaron la bomba contra el edificio del DAS, la destrucción del vuelo 203 de Avianca y numerosos atentados que dejaron centenares de muertos.
No puede dejarse de lado que el día 6 de noviembre de 1985 los magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia estudiaban la exequibilidad del tratado de extradición con Estados Unidos cuando ingresó el Comando del M-19, por lo que diversas investigaciones han señalado la participación del grupo denominado “Los Extraditables” en tan luctuoso “holocausto”.
En medio de ese clima de violencia e intimidación, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó el 19 de junio de........
