Tolerancia cero... si no me perjudica
Un futbolista se sube la camiseta a la altura de la nariz a modo de antifaz, como el que se dispone a tirar un cóctel molotov en una manifestación y no quiere que le reconozcan. En lugar de una botella explosiva lanza por la boca un exabrupto igual de incendiario. No se puede demostrar que en ese momento Prestianni llamase “mono” a Vinicius, lo cual sería una repugnante (y cobarde: escondido tras su propia camiseta) demostración de ruindad y vile
