No a las mujeres fantasma
20 de febrero 2026 - 03:08
Hay debates que retratan a una sociedad. Burka y niqab no son un “detalle cultural” simpático ni una simple prenda religiosa: en su versión integral, son el uniforme de la desaparición. Borran el rostro, dificultan el reconocimiento mutuo y, sobre todo, transmiten un mensaje de segregación: tú, fuera del espacio común; tú, invisible; tú, bajo tutela. En el siglo XXI, en un Estado democrático que presume de igualdad, normalizar que haya personas literalmente encerradas dentro de la ropa por motivos ideológicos o religiosos es una indecencia.
Y no, que nadie se escude en la palabra mágica: “elección”. La libertad no se mide por lo que una persona dice en público........
