Cochabamba, una ciudad hecha de cruces
Cochabamba cumple 216 años de su grito libertario, pero su historia comenzó mucho antes de que alguien decidiera poner una fecha al calendario. Quizá por eso es difícil encerrarla en una efeméride. Cochabamba no nació de un solo acontecimiento ni de una sola cultura. Es una ciudad de cruces: de caminos, de lenguas, de pueblos, de comidas, de memorias, de migraciones y también de profundas contradicciones.
Antes de ser ciudad fue valle. Y antes de ser república fue territorio de encuentros. En 1571, Gerónimo de Osorio fundó la Villa de Oropeza y en 1574 Sebastián Barba de Padilla realizó una nueva fundación. Desde entonces, el valle quedó ligado a la agricultura, al comercio y al abastecimiento de los centros mineros. Aquella vocación no desapareció. Se transformó. El campesino, el comerciante y el habitante urbano siguen formando parte de una misma historia, aunque muchas veces vivan de espaldas unos a otros.
Cochabamba nació, entonces, en medio del cruce. Cruce entre lo indígena y lo español; entre el campo y la ciudad; entre el quechua y el castellano; entre la tradición y la modernidad. Por eso su identidad nunca fue completamente pura. Su verdadera riqueza, y también buena parte de sus conflictos, están precisamente en esa mezcla, una suerte de simbiosis histórica.
En 1730, el levantamiento de Alejo de Calatayud dejó otra huella. Décadas después, el 14 de septiembre de 1810, Francisco del Rivero, Esteban Arze y otros patriotas encabezaron la revolución que depuso a las autoridades realistas. Cochabamba entraba así en la historia de la independencia.
El 13 de agosto de 1811 los patriotas fueron derrotados en Amiraya. El 29 de octubre se produjo una nueva insurrección y el 27 de mayo de 1812 las tropas de José Manuel de Goyeneche ocuparon la ciudad después de la resistencia de la Coronilla. Las mujeres que participaron en aquella jornada quedaron convertidas en uno de los símbolos más fuertes de la memoria cochabambina.
Después llegó la república. El 23 de enero de 1826 se creó el departamento de Cochabamba. Pero cambiar de régimen no significó borrar el pasado. Las palabras, las costumbres, las desigualdades, los apellidos, las comidas y las maneras de........
