Tren bioceánico por Bolivia
En la línea de encontrar otros caminos para el tan ansiado desarrollo y dejar de ser un país pobre, subdesarrollado y solo exportador de materia primas, es momento de actuar con inteligencia y visión para sacar ventaja de la privilegiada y estratégica ubicación geográfica.
En ese sentido, más allá de nuestra condición mediterránea, existe un proyecto que bien podría modificar profundamente el destino económico de Bolivia: el tren bioceánico.
Bolivia, aunque sin acceso soberano a los océanos Pacífico y Atlántico, ocupa prácticamente el centro geográfico de Sudamérica. Cualquier gran corredor que pretenda conectar el Atlántico con el Pacífico, o el norte con el sur del continente, inevitablemente encuentra a Bolivia como el trayecto más corto y eficiente.
Si se observa bien, la geografía nos otorgó un privilegio que la política todavía no ha sabido convertir en prosperidad.
Entre los factores que explican el desarrollo de las naciones, el más importante, obviamente, es el capital humano. Existen países prácticamente desprovistos de recursos naturales que hoy figuran entre las economías más desarrolladas del mundo gracias a la calidad de su educación, sus instituciones y su capacidad de innovación.
El segundo gran factor son los recursos naturales. Bolivia ha tenido y tiene en abundancia. Plata, caucho, estaño, hidrocarburos y, ahora, litio y minerales críticos. Sin embargo, como he sostenido en anteriores columnas, esas riquezas jamás lograron transformarse en bienestar........
