Tiempos críticos
Bolivia es el país del conflicto permanente: a veces por todo y, demasiadas veces, por nada. Lo paradójico es que muchos de esos conflictos “por nada” terminan siendo el detonante de “grandes” cambios e incluso de supuestas “revoluciones”. Es lo inesperado irrumpiendo en la rutina, desordenándolo todo y, de paso, escribiendo la historia.
A comienzos del siglo XXI, por ejemplo, bastó una picardía: alguien dejó correr la versión de que Bolivia había decidido exportar gas al mercado estadounidense a través de un puerto chileno. No había nada concreto o, en el mejor de los casos, se trataba de una discusión incipiente y lejana. Pero la “mentirilla” fue suficiente para convertir a El Alto en un polvorín, empujar a un presidente al exilio y reinstalar a Chile en la cómoda galería del enemigo al que no había que........
