Adiós al poder
Bolivia quedó fuera del radar en la gira que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizó por América Latina. El funcionario estadounidense fue recibido por el presidente Daniel Noboa en Quito, por Abelardo de la Espriella en Colombia y por la mandataria peruana Keiko Fujimori en Lima.
La señal parece clara. El jefe de la diplomacia estadounidense tocó con la varita del respaldo a quienes considera aliados clave en la región, pero aparentemente ignoró al presidente boliviano. Tal vez porque Rodrigo Paz no atraviesa un buen momento o porque Fernando Cerimedo, el asesor “principal y, durante meses uno de sus principales nexos con Washington, poco puede hacer ahora desde el aislamiento en Chonchocoro.
No se trata de lamentarse ni de sentirse ofendidos o despreciados. A decir verdad, tampoco se vio muy bien que a un canciller se le dispensaran trato y honores de presidente en los países mencionados.
Pero este es el punto: el gobierno de Rodrigo Paz presumió desde un principio de sus buenas relaciones con Estados Unidos e incluso de la posibilidad de llegar, en cualquier momento, hasta el mismísimo Donald Trump. Por eso, que Rubio haya definido una agenda regional que........
