No se puede impregnar, pero sí pringar, lamentablemente…
Según la Real Academia Española (RAE), “impregnar” significa “penetrar las partículas de un cuerpo en las de otro, fijándose por afinidades mecánicas o fisicoquímicas”, asimismo, “mojar un cuerpo poroso de manera considerable”.
Mientras que una de las acepciones de “pringar”, según la misma RAE, es “denigrar, infamar, poner mala nota en la fama de alguien” y también “comprometer a alguien en un asunto ilegal o de dudosa moralidad”.
Traigo a colación estas aclaraciones porque es lo que tristemente les está pasando a los exportadores de maderas de Bolivia, y al propio país, por una acusación hecha hace más de un mes, sin haber sido demostrada.
En efecto, el 8 de junio de 2026 –nefasto día, por cierto– el Fiscal Regional de Arica lanzó públicamente la temeraria aseveración de que habían sido retenidas más de 1.000 toneladas de madera boliviana exportada por ese puerto con destino a ultramar, por estar “impregnadas” de sustancias controladas, sin que tal acusación esté respaldada por un solo caso investigado o un solo análisis de laboratorio que lo confirmara, provocando así un terrible daño, no solo a las empresas exportadoras afectadas, sino a todo el sector forestal maderero boliviano, así como a la propia reputación del........
