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Cóndor de los Andes para la sepulturera

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24.08.2026

Desde la Revolución de 1952 hasta los 53 días de mayo y junio de 2026 se enfrentaron dos sujetos históricos: la ciudadanía corporativista (clase obrera, campesinos e indígenas), que nació fuerte en el 52 y se hipertrofió con el populismo del MAS, y su hermana menor, la ciudadanía individualizada.

En 2026, la hermana menor creció con fuerza propia para convertirse en la sepulturera de un corporativismo que terminó como un cadáver andante. Se selló así el fin de la hegemonía obrero-popular –es decir, la quiebra del “sentido común” gramsciano que aglutinaba a las masas mediante la bandera estatal–, devorada por la corrupción del Fondo Indígena y la quiebra de YPFB.

1. El colapso del chantaje corporativista

Antonio Gramsci definía la hegemonía como esa astuta dirección política y moral capaz de naturalizar una visión del mundo hasta volverla “sentido común”. En Bolivia,........

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