Debacle educativa
El paradigma de la excelencia ha sido sustituido por el de la mediocridad; el del conocimiento por el de las competencias; el de los profesores por el de los profes.
Los últimos resultados del Informe PISA han vuelto a poner de manifiesto el deterioro de los sistemas educativos en Occidente. No estamos ante un fenómeno reciente ni ante un problema que se explique por las decisiones de los últimos años. Sus raíces se encuentran en una profunda transformación pedagógica iniciada hace aproximadamente medio siglo y que en España fue encarnada por figuras como Javier Solana, Maravall, Pérez Rubalcaba y Álvaro Marchesi, los principales impulsores de una transformación educativa en clave socialista, igualitarista, inclusiva, mediocredista, cuyas consecuencias todavía padecemos.
Por eso, la debacle educativa no se resolverá con parches legislativos ni con modificaciones cosméticas de los planes de estudio. Requiere una revolución de sentido contrario a la socialista en la dirección de una recuperación de los principios que fueron desplazados durante estas décadas. Algunos países han comenzado ya a recorrer ese camino. El caso inglés resulta especialmente interesante por la reversión de determinadas políticas educativas y por la recuperación de principios como el conocimiento, la disciplina, la autoridad del profesor y la exigencia académica. Véase la célebre directora de Michaela School, Katharine Birbalsingh (@Miss_Snuffy en X), que defiende los valores........
