España empieza en Ceuta
España empieza en Ceuta
Ceuta es España. No es una ciudad pendiente de resolver. No es un enclave colonial. No es un territorio negociable. Es España.
Hay países que entienden que una frontera es mucho más que una línea en un mapa. Es el límite físico de su soberanía, el primer muro de contención de su seguridad y la expresión más elemental de que siguen siendo dueños de su destino. Y luego está España.
Lo ocurrido en Ceuta no puede despacharse como un simple episodio de presión migratoria. Fue una invasión en toda regla, un desafío a la soberanía nacional y una demostración más de que Marruecos sigue utilizando la inmigración ilegal como un instrumento de presión política sobre España cuando considera que le conviene. En otras palabras, una declaración de que lo peor aún está por llegar. Rabat lleva años demostrando que entiende perfectamente el enorme poder estratégico que tiene el control de los flujos migratorios. Lo preocupante no es solo que lo haga, sino que España parezca haber asumido que esa es la nueva normalidad.
Conviene recordar algo que nunca debería ser necesario repetir. Ceuta es España. No es una ciudad pendiente de resolver. No es un enclave colonial. No es un territorio negociable. Es España. Lo era antes de que existiera el actual Estado marroquí y lo seguirá siendo mientras España tenga la voluntad de defender su integridad territorial. Porque ese es........
