Un presidente sin presupuesto
Un presidente sin presupuesto
Han transcurrido tres años sin presentación y, por tanto, sin oportunidad para la aprobación de nuevos presupuestos.
Muchos pensarán, no sin razón, que el título no es nada nuevo. Efectivamente, puede haber percances en la aprobación de un Presupuesto. Por esta razón, el propio legislador estableció que, llegado el caso, se prorrogaría automáticamente el Presupuesto aprobado para el año anterior. Una prórroga que actuaría, ope legis, por dos motivos: uno, evitar el colapso de las cuentas; el otro, porque no había otro presupuesto presentado y aprobado en tiempo y forma.
Nada parecía oponerse a que el Presupuesto aprobado para un año estuviera vigente, por fuerza mayor, en el año subsiguiente para el que fue aprobado. Lo que no cabría imaginar es que aquella concesión, por elusión de responsabilidades, abarcaría varios años de prórrogas sucesivas. Así, han........
