Extrañas simetrías
Sánchez igual va a perder por persona interpuesta. Y el elegido por el destino para inmolarse al simbólico modo resulta que será el propio Zapatero.
Hay extrañas simetrías en la política que, den tan inopinadas, rozan la genialidad del absurdo. Cuando el 2011, el presunto inocente José Luís Rodríguez Zapatero contemplaba el apocalípsis civil derivado de la peor crisis económica de la eternamente joven democracia española. Sabiéndose un apestado para las urnas, ejecutó entonces el clásico ardid bajuno de la persona interpuesta. Envió a la primera línea de fuego a un un probo funcionario de Ferraz, el difunto Rubalcaba, para........
