Tengamos un poco de confianza en los locos de Frank Capra
Tengamos un poco de confianza en los locos de Frank Capra
En la vida política, para entender muchas de las cosas que pasan de puertas a fuera, hay que echar un vistazo de puertas adentro.
En un alarde de mi amor por el cine moderno, he estado viendo Mr. Smith Goes to Washington que, a propósito, en español se comercializó como Caballero sin Espada. Año 1939. Me reafirmo en la idea de que, ya que los niños de hoy son incapaces de leer a Homero sin que les estalle la cabeza, al menos harían bien en ver la filmografía de Capra y otros tantos clásicos repletos de valores atemporales e inspiradores, valores por los que vale la pena vivir y morir. Se sorprenderían los mayores si les diesen esa oportunidad a los niños. A menudo les privamos de estas cosas porque pensamos que si ven una pantalla en blanco y negro, se les van a secar los ojos, y abandonarán sus cuencas rodando por el suelo como en una película de terror. En realidad, no. Tengo una noticia: los niños no son tan idiotas como nosotros.
Me fascina James Stewart y, sin embargo, el póster que preside mi despacho es uno bien grande de........
