El duelo socialista
La imputación de Zapatero ha provocado en la izquierda una catarsis emocional ante la laminación del que era su gran referente moral.
El duelo, según coinciden la mayor parte de los psicólogos y psiquiatras, se compone de cuatro fases: la negación, la ira, la depresión y la aceptación. Es el camino normal que recorre cualquier persona cuando se ve obligada a asumir una pérdida dolorosa. En este sentido, esto es exactamente lo que le está ocurriendo en estos días a nuestro socialismo patrio con la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero: no están procesando una noticia judicial, sino una pérdida sentimental.
Porque Zapatero no es un cualquiera, sino el tótem espiritual de la izquierda española. Se trata de un hombre que durante años fue presentado como una suerte de santo laico de la democracia, un alma pura que recorría el mundo repartiendo sonrisas, alianzas de civilizaciones y consejos geopolíticos mientras los demás, pobres mortales contaminados por la reality, nos empeñábamos en sospechar que tanto viaje, tanto contacto y tanta mediación no eran exactamente una ONG de ternura. Por eso su imputación no ha provocado una respuesta política normal, sino una crisis emocional colectiva.
La primera........
