El día del fin del fin de la historia
El día del fin del fin de la historia
Los atentados no suelen alterar el rumbo de la historia, pero algunos lo hacen, aunque nunca en el sentido que les hubiera gustado a los terroristas.
Es creencia general que el terrorismo causa un gran daño, pero no cambia en esencia las cosas. A menudo es efectivamente así, solo muerte y destrucción. Pero hay atentados que reverberan durante años. Pasó con el asesinato del archiduque Francisco Fernando en 1914 y ocurrió de nuevo en el de las Torres Gemelas de hace ahora veinticinco años. La muerte de aquellas casi tres mil personas puso en marcha una cadena de consecuencias que aún hoy padecemos. Creímos que aquel día quedó desautorizada la tesis del fin de la historia de Fukuyama y validada la del choque de civilizaciones de Huntington. Pero fue mucho más. Para empezar, a raíz del atentado, Estados Unidos declaró la "guerra al terrorismo", que es como si, tras la invasión de Polonia, Chamberlain le hubiera declarado la guerra al blitzkrieg. Las guerras se libran contra los enemigos, no contra sus tácticas. Nada bueno podía derivarse de un error conceptual así.
Se activó por primera vez el mecanismo previsto en el artículo 5 del Tratado de Washington y todos los miembros de la OTAN acudimos a la llamada del aliado agredido. Se declaró la guerra en Afganistán por haber dado cobijo a Al Qaeda, la organización responsable de los atentados. Como esa motivación pareció poco altruista, para hacer más presentable la intervención armada, se impuso además el propósito de democratizar el país. La idea partía de la premisa neocon de que las democracias son pacíficas y que un Afganistán democrático jamás permitiría que se planeara un atentado desde su territorio. La........
