La izquierda fagocitada
La izquierda fagocitada
El progresismo identifica una institución, la asesina, la destripa y se disfraza con la piel del cadáver exigiendo el respeto que tenía cuando estaba viva.
El progresismo, como explicó el ingenioso David Burge en un tuit icónico, tiene un modus operandi que repite una y otra vez: identifica una institución respetada, la asesina, la destripa y se disfraza con la piel del cadáver exigiendo el respeto que la institución tenía cuando estaba viva. Robert Conquest lo anticipó en su segunda ley sobre la política: cualquier organización que no sea explícitamente de derechas acabará antes o después siendo de izquierdas.
Lo hemos visto repetido una y otra vez. Organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional o Human Rights Watch fueron pioneras. Un caso menos conocido aquí, pero ampliamente documentado en Estados Unidos, es el de la American Civil Liberties Union (ACLU), que pasó de defender legalmente el derecho de unos neonazis a manifestarse en los años 70 a denunciar a quienes se oponen a que un adolescente entre en los baños de chicas porque dice ser mujer. Oxfam pasó de ser........
