23-F de ficción
Esto, que iba a ser nuestro Epstein, resulta que no es nada. Bueno, nada. A río revuelto, ya se sabe.
Cuando anunció Sánchez que desclasificaba, las voces buenas dijeron que estaba bien, porque España tenía ya suficiente madurez democrática para saber lo que pasó aquel 23-F. Al contrario que los buenos, yo no sé qué es la madurez democrática, pero de la madurez sin adjetivos tengo idea y lo que ha mostrado la desclasificación es que estamos tan lejos de la madurez como de la inocencia. De entrada, lo que se ve es que estamos menos informados del 23-F de lo que estábamos antes, carencia general en la que hay que incluir aparte de los que le han hincado el diente a la documentación secreta. No se entiende, si no, que se haya dado noticia destacada de un documento posterior al golpe de Tejero como si encerrara una clave esencial........
