Sánchez y Wyoming, reunión de viejas glorias
Sánchez y Wyoming, reunión de viejas glorias
A ver Pedro, que lo que Marruecos os había hackeado los móviles lo dijisteis vosotros y vuestra política con ellos ha cambiado lo dicen hasta vuestros socios.
No veo nunca, pero nunca nunca, el programa del Wyoming, bastante duro es ya nuestro paso por este valle de lágrimas como para encima imponerme peajes de ese calibre. Lo he hecho esta noche por la entrevista con el presidente del Gobierno y para escribir esta columna, espero que aprecien el sacrificio que hago por ustedes y, sobre todo, las toneladas de vergüenza ajena que he tenido que soportar.
Ya antes de que el marido de Begoña Gómez apareciese en el plató la cosa apuntaba a lo más bajo: el monólogo del presentador del programa fue una avalancha de naftalina que ni un alud en los Alpes, desde los programas de José Luis Moreno en Murcia que no veía algo tan casposo, tan falto de gracia y tan sobrado de onanismo intelectual. Pero esperen, soy injusto en esto último: Moreno era mucho más modesto y no iba por la pantalla pavoneándose y diciendo gilipolleces de esa magnitud, era todo más sencillo y con muchas menos pretensiones. Por otro lado, el humor que hacía con los muñecos estaba, en su época, mucho menos caduco que el de Wyoming ahora, que el tío tiene la gracia en Montana.
Sin embargo, ese Sánchez........
