El enemigo público número uno de España
El enemigo público número uno de España
Pedro Sánchez no es el presidente de España. Es un okupa de La Moncloa a merced de los gestores de su despiece. Él lo sabe. Y ellos también.
Yo no sé a cuántos votantes socialistas puede seguir engañando Pedro Sánchez aún, pero después del aquelarre de este miércoles en el Congreso, los que ya han dejado de votarle y los que sintieron vergüenza de haberlo hecho hasta ahora, no volverán a hacerlo nunca más.
Pierdan toda esperanza: sus socios no lo abandonarán. PNV, Bildu, ERC, Junts y el resto de calderilla nacionalista no volverán a tener una oportunidad semejante para descuartizar España y repartirse el botín a su medida. Amagarán, fingirán, sobreactuarán, pondrán cara de ofendidos y amenazarán con romper la baraja, pero no soltarán la pieza. Una legislatura más a merced de su voracidad, y de España no quedarán ni las raspas. Revertirlo será muy difícil.
Un día u otro habremos de enfrentar esta anomalía con mayor conciencia ciudadana, con menor tolerancia a políticos mercenarios, y con una apuesta radical por la democracia frente a la partitocracia. Y también, sí, con patriotismo nacional sin complejos.
Pedro Sánchez no es el presidente de España. Es un okupa de La Moncloa a merced de los gestores de su despiece. Él lo sabe. Y ellos también. De ahí el vodevil de ayer en el Congreso, donde macarras con pretensiones cacareaban amenazas: "La palabra de Ábalos era la palabra de Dios, y usted era Dios", soltó Gabriel Rufián, de ERC. ¡Uy, qué miedo! Un día este chico acabará haciéndose daño ensayando posturitas........
