menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Torrente inteligente

46 0
20.03.2026

Este Torrente crepuscular y metido a las bravas en política enlaza poderosamente con la tradición de la novela picaresca española.

Santiago Segura es inteligente. Su cine es inteligente. Su última película, Torrente, presidente es de una inteligencia tan obvia, tan redonda, que sólo ofende -pero cuán profundamente…- a los que, por carecer de ella, se hinchan a presumir de tenerla en propiedad.

Se puede ser inteligente sin ser un intelectual. También sucede, y cada vez más a menudo, lo contrario: un empacho de ínfulas y de ideas recibidas, un mejunje de dogmas y de pretenciosas ininteligibilidades, una solemne fatuidad, se hacen pasar por profunda búsqueda de razón y de sentido. Sin serlo. Últimamente todavía es peor. La polarización política que desgarra el mundo, el nuestro y el de otros, tiene un correlato tremendo, una quintacolumna voraz, en predicadores mediáticos y de academia que creen que sólo valen sus ideas. Y que las del vecino, no es que no valgan. Es que ni ideas son.

De todos los interesantes cameos que trufan la película -y en los que no vamos a incidir para no molestar al admirado director, como trataremos por todos los medios de no hacer spoilers-, ninguno tan entrañable como el de Fernando Esteso, que quién iba a decir que lo hizo a las puertas de la muerte. El guiño de Segura a Esteso es un homenaje a un cine español aparentemente de brocha gorda (o sin aparentemente…) pero con un fuerte calado sentimental y social. Un retrato de cómo eran en verdad muchos españoles en el momento de rodarse aquellas películas. Esteso también era menos simplón de lo que se lo hacía. De serlo, no habría podido encarnar con tanta nitidez lo que encarnó.

La diferencia fundamental,........

© Libertad Digital