Sin dinero no hay autonomía
Manifestación del 9 de octubre de 1977 al grito de libertad, amnistía y estatuto de autonomía / EL CAMERAMAN
“Germans de l’altra banda, la nostra voravia
està on abans estava, la fita és la mateixa.
Hi ha que acceptar la terra i el quefer que ella ens porta;
si és que sembla haver camí, jo estic on sempre estava,
mireu-me les espatlles i haureu la diferència.“
Jaume Bru i Vidal, Sagunt (Camp de Morvedre) ‘Retrobament’-1959
La patria es donde se vive bien. Si al autogobierno se le escatima la financiación imprescindible, no hay fair play –juego limpio– ni es posible un ápice de autonomía que valga. Los educadores y sanitarios han dado la lección de responsabilidad y de capacidad de involucrarse con su misión. Lo han hecho al plantarse frente la Generalitat, su administración subsidiaria, ante el abandono y la desidia de los que son víctimas en dos áreas de servicios vitales para la calidad del estado de bienestar: educación y sanidad. Junto con los servicios sociales, también en situación lamentable, suponen el 80 % del presupuesto de la Generalitat. Ese ‘logro’ que viene cacareando desde la ‘comunión de intereses’ de PP y Vox, en su farsa de colaborador necesario. Para alardear de unas cuentas con las que no pueden afrontar el gasto corriente de la autonomía valenciana. Siempre que sean capaces –con datos reales del haber y del debe– para atender las necesidades más perentorias de los valencianos. Con cifras de 2025, la deuda pública de la Generalitat ha superado todos los límites, hasta situarse en 63.934 millones de euros. De los cuales, el Govern Valencià de PP y Vox, destinará 7.216 millones a pagar intereses. Cada valenciano debía 11.579 euros en enero de 2026. En inequívoca tendencia ascendente.
La Generalitat Valenciana, debido a su nula capacidad de negociación y por la mala cabeza del Consell, se encuentra en un callejón sin........
