La hipocresía del PSPV condena a la Generalitat al chantaje identitario de Vox
Juanfran Pérez Llorca y Diana Morant se saludan en junio ante Pilar Bernabé y Zulima Pérez. / Germán Caballero
El acuerdo entre el PPCV y Vox para aprobar los presupuestos de la Generalitat de 2027 no es un simple intercambio de apoyos parlamentarios. Es, sobre todo, la entrada por la puerta grande de una idea peligrosamente vieja con envoltorio nuevo: la 'prioridad nacional', ese eufemismo pulido con el que la extrema derecha intenta convertir la exclusión en política pública. Y conviene decirlo sin anestesia: detrás de esa fórmula no hay neutralidad técnica, sino una visión del mundo profundamente identitaria, compatible con el relato del 'Gran Reemplazo' que circula en buena parte de la extrema derecha europea y que se ha vuelto especialmente visible en el entorno del Eurogrupo Patriots, donde Vox se mueve con comodidad.
La lógica es tan simple como inquietante. Primero se instala la sospecha: la población extranjera deja de ser vecina, trabajadora, contribuyente o usuaria de servicios públicos y pasa a ser presentada como una amenaza demográfica, cultural y depredadora de servicios públicos. Después llega la solución: si 'los de fuera' son el problema, entonces el acceso a ayudas, servicios o recursos debe reservarse antes que nada para 'los de dentro'. Así, la 'prioridad nacional' deja de sonar a consigna y se disfraza de criterio administrativo. Pero su función real es otra: legitimar la jerarquización de personas por origen, justo la operación ideológica que el discurso del........
