Lim también degrada València
El presidente del Valencia CF Kiat Lim. / Germán Caballero / LEV
¿Por qué hemos venido? Fue la pregunta autoinculpatoria que lancé nada más entrar al infierno de Mestalla. No era una reflexión deportiva, sino una protesta cívica porque jugar a las 16.15 h era una temeridad. Durante el partido, València estaba bajo aviso amarillo por altas temperaturas y el encuentro arrancó con unos 34 grados. Que más de 47.000 almas desafiaran semejante sofoco para contemplar cómo humillaban a su equipo tiene algo de masoquismo, pero también un componente mágico que nunca entenderán ni Peter Lim ni esos........
